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Investigan a la esposa de De Vido por enriquecimiento de la cocinera “millonaria” formoseña

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La esposa de Julio De Vido, Alessandra Minnicelli, quedó imputada en la causa por lavado de dinero donde se investiga a Nélida Caballero, la ex cocinera del matrimonio.

La decisión la tomó la fiscal Alejandra Mangano y amplió la acusación sobre la familia de la ex empleada de los De Vido.

La causa por lavado de dinero se inició en julio del año pasado tras la denuncia del diputado nacional de Formosa Martín Hernández (UCR), después de un informe del programa PPT de Jorge Lanata. La principal sospecha es el origen del dinero que utilizó para adquirir vehículos y propiedades, que “no se lograron justificar” con la pericia socioeconómica que ordenó el juez.

Los movimientos de dinero de Nélida Caballero no están claros para la Justicia. Tal como contó Clarín, desde 2009 a 2016 compró siete vehículos para los que desembolsó 899.110 pesos “que no se condicen con sus ingresos” anuales como prestadora de Servicio doméstico” que eran de 82.368 pesos y 110.500 pesos, según el último período investigado. Sumó además, empresas y un inmueble que según la Unidad de Información Financiera (UIF) se pagó por 1.800.000 de pesos en efectivo.

Por dichas operaciones el juez Luis Rodríguez ordenó una inhibición de bienes sobre la ex cocinera de Julio De Vido y ahora la fiscal de la causa Alejandra Mangano imputó a Alessandra “Laly” Minnicelli por lavado de dinero y a la familia de Caballero.

Las últimas medidas adoptadas en la causa fueron a raíz de un informe pericial que los especialistas de la Corte Suprema entregaron al juez Rodríguez. Allí, se mostró que el patrimonio de Caballero no puede ser justificado en relación a sus ingresos y consumos. La diferencia es de $2.005.630,99 para los seis años analizados (2011 a 2016 inclusive). Sin poder justificar la adquisición de siete vehículos y una propiedad, la Justicia avanzó sobre su “sospechado patrimonio”.

Una de las primeras cosas que señaló el informe pericial es que hay “claros indicios” de la relación de De Vido como empleador de Caballero “en presentaciones como tarjetas de crédito, bancos, registros de la propiedad automotor, compañías de seguro” donde la ex cocinera colocó como domicilio “el hogar de los Sres. De Vido y Minnicelli en Libertador 2277”. La sospecha central de la causa es que los fondos que movió la ex cocinera no le pertenecían.

Así, la fiscal pidió al juez Rodríguez que también dirija la imputación contra Minnicelli y los familiares de Caballero, es decir “se amplía el espectro de personas” que habrían sido partícipes de las presuntas maniobras de lavado de activos.

Las inconsistencias en el patrimonio de la ex cocinera son varias. Es titular de una agencia de quiniela en la ciudad de Formosa con la que buscó justificar sus ingresos. Entre otros emprendimientos comerciales dijo tener: dos carnicerías, la firma EME&DE y una agencia de venta de pasajes. Nunca aportó la documentación de los mismos ni sus ingresos de actividades.

Además, es propietaria de vehículos patentados en el domicilio perteneciente a Julio De Vido (Av. del Libertador 2275, piso 10°). La valuación aproximada de todos estos vehículos, ronda los “dos millones de pesos”.

En primer lugar su salario anual pasó de 62,745 pesos a 110.500 pesos el último período. La UIF señaló que en la cuenta del banco Galicia de Caballero se hicieron depósitos por 1.730.625 pesos desde julio de 2011 a julio de 2016, la mayoría “con dinero en efectivo” y que los montos no han sido “justificados con documentación”.

La fiscal Mangano imputó en este contexto a la familia de Caballero que cuenta con una inhibición de bienes que busca evitar que la ex cocinera “disminuya su patrimonio”.

El juez Rodríguez había señalado que al conocer el inicio de la causa, Caballero “no solo cerró sus cuentas bancarias sino que también intentó disminuir su patrimonio transfiriendo el dominio de dos de sus rodados a sus familiares directos y por menos de la mitad del valor de tabla de los mismos”.

Le vendió a su pareja por 40.000 pesos una camioneta que valía 130.000 pesos y un auto Toyota a su hija en “100.000 pesos cuando valía 205.000 pesos”.

Entre las medidas cautelares, el juez determinó el embargo y secuestro de cinco vehículos que al momento de comprarlos representaron unos dos millones de pesos. Esta decisión alcanza a: una Toyota Hilux dominio KPY-061, un cuatriciclo Tibo Hunter 250 dominio 596-HLY, una Peugeot Coupe RCZ dominio MRK-507, un Fiat Strada dominio MMA-366 y una Toyota Etios dominio OJW-608.

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