Sin categoría

Lionel Messi, en el laberinto: entre las necesidades del Barcelona y el Mundial

1,008 Visitas totales, 3 Vistas de hoy.

La diferencia es sustancial. En cualquier equipo en el que juega la distancia es enorme: con Lionel Messi es una cosa; sin él, es otra. Por obvio que parezca el enunciado, corresponde reiterarlo ante la circunstancia: el Barcelona y el seleccionado argentino se disputan al crack rosarino en silencio y también en público. La cuestión está clara: el club quiere contar con él para ir tras los pasos de la Triple Corona; la Selección desea dosificar sus esfuerzos en nombre de que no llegue desgastado al Mundial de Rusia.

Lo expresó en días recientes el presidente de la AFA, Claudio Tapia: “Hablamos con Leo para cuidarlo y que juegue menos en el Barcelona”. Chiqui es el dirigente que más llegada tiene con La Pulga. En el plantel le respetan un detalle clave: en los peores momentos de incertidumbre en la calle Viamonte, el hombre de Barracas Central no se olvidó del grupo.

Desde territorio catalán, el entrenador del Barcelona -con cuidado, con respeto- marcó la cancha. Lo hizo este viernes, en la antesala del partido frente al Eibar: “Sé que Messi quiere ganar todo con nuestro equipo y también con su selección y que intentará estar en la mejor forma con nosotros y con ellos”. Ahí está el conflicto de intereses. El laberinto de Messi.

Valverde dejó clara su postura, que no es otra que la del club: “Hay que plantearse cada partido como si fuera el último. Sumar tres puntos es muy complicado y lo del otro día (el 0-0 frente a Getafe, en el Camp Nou) es un ejemplo de que todos los rivales son muy fuertes. Nos queda mucho camino por recorrer”. En términos ideales para el Barcelona disputará 23 partidos de acá al 26 de mayo, cuando se juegue la final de la Champions League, bajo el cielo de Kiev, la capital de Ucrania.

Más allá de las palabras y de las promesas, Leo es el futbolista que más partidos disputó del plantel del Barça. Acumula 35 presencias entre los 39 encuentros que el equipo disputó en lo que va de la campaña 17/18. Sólo estuvo ausente en los primeros cuatro encuentros de la Copa del Rey (en la fase inaugural contra Murcia y en la segunda fase ante Celta de Vigo).

Sin embargo, a diferencia de otras temporadas, arrancó como suplente en encuentros que antes jugaba de principio a fin. Sucedió tres veces: por la Liga, en el clásico catalán ante Espanyol; y por la Champions en las últimas dos fechas de la fase de grupos, contra Juventus y frente al Sporting de Lisboa. En esos tres partidos, ingresó. Fueron señales positivas en nombre de la prioridad del cuerpo técnico de la Selección: cuidarlo sin invadirlo.

En definitiva, quien tendrá siempre la última palabra, más allá de acuerdos y de diálogos de palco o de bar, es Messi. Y la impresión es que quiere todo. En ese sentido, la posibilidad de definir pronto la Liga es fundamental. Ahora, tras los últimos dos empates del gigante catalán, el Atlético de Madrid descontó la diferencia con el líder a siete puntos. Quedan trece fechas y una cita entre ambos, el 4 de marzo, en el Camp Nou. El resto de los equipos ya no compite: Valencia quedó a 16 y el Real Madrid (con un partido pendiente) a 17.

Esa definición de la Liga sucederá en paralelo al otro gran objetivo: la Champions League. El martes, en Stamford Bridge, Barcelona disputará ante Chelsea la ida de los octavos de final. No hace falta que él lo confirme: Messi se muere por jugar.

Comments

comments

Comenta aquí