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El debe y el haber Los 18 meses de Eduardo Coudet en Racing, bajo la lupa: ¿qué hizo bien y qué le falta?

Con el principio de acuerdo sobre su continuidad, un análisis de la conducción de Chacho en el equipo campeón de la Superliga.

«Nos reencontramos el 19 de junio», fueron las últimas palabras de Eduardo Coudet, el miércoles 15, minutos después del último almuerzo del plantel en el semestre. No hubo reproches por la eliminación ante Tigre en la Copa Superliga: se volvió a hablar de «falta de nafta» y de mala fortuna. Apareció además el agradecimiento por los 18 meses vividos y por el título de Superliga. Una etapa se cerró y otra se abrirá. Está todo acordado para que el técnico firme hasta diciembre de 2020. Pero, ¿cuál es el balance de la gestión de Coudet en Racing?

  1. Identidad de juego«Y ya lo ve/y ya lo ve/es el equipo de Coudet», cantaron los hinchas luego de la eliminación en la Copa Superliga. Coudet generó empatía en la gente, porque su Racing jugó entre bien y muy bien la mayoría de los partidos. Chacho pudo combinar audacia, belleza y efectividad. La Academia encontró un equilibrio y hoy es una mixtura entre el vértigo y la pausa. La salida de Ricardo Centurión favoreció el cambio. El entrenador se animó a declarar que era el mejor equipo de los últimos 25 años. En total, fueron 55 partidos los que dirigió Coudet: ganó 30, empató 19 y perdió 10; cosechó el 63,5 por ciento de los puntos en juego; anotó 91 goles y le marcaron 50. Y algo más: hace un año que no pierde de local. La última vez fue en el 1-3 ante Colón, el 14 de mayo de 2018. El invicto es de 17 partidos: ganó 11 e igualó 6.
  2. Gritar campeón. Coronar en Racing, se sabe, no es sencillo en los últimos años. Y el equipo de Coudet ganó la Superliga de punta a punta, consiguiendo muchos puntos y soportando la presión domingo tras domingo. Entre los rendimientos más altos se destacaron los de  Lisandro López, goleador con 17 conquistas, el arquero Gabriel Arias y la seguridad de Leonardo Sigali en la defensa.
  3. Ojo clínico. «Le dije a Milito que venda a Ibargüen para comprar a los dos centrales», soltó Chacho en la última conferencia. Fue un auto elogio con mucho de realismo. Nery Domínguez, Alejandro Donatti, Leonardo Sigali, Marcelo Díaz, Darío Cvitanich, Jonatan Cristaldo, Eugenio Mena, Gabriel Arias y Marcelo Díaz fueron todos los aciertos de Chacho. Andrés Ríos y Neri Cardozo alternaron buenas y malas, pero el balance de ambos es positivo. Las únicas contrataciones malas fueron los regresos de Gustavo Bou y Ricardo Centurión, aunque las dos fueron consensuadas por los dirigentes. Ahora la mira ya está puesta en Matías Rojas (Defensa y Justicia), David Barbona (Atlético Tucumán) y Angel González (Godoy Cruz).
  4. Manejo de grupo. El abrazo de Licha López al entrenador durnate el partido posterior al escándalo que protagonizó Centurión fue el momento del campeonato. «Lo hice porque lo sentí», explicó el capitán. Chacho genera empatía con los jugadores; es de los entrenadores que se involucran. Su manera de ser, cercano desde lo humano, no le impide tomar fuertes decisiones cuando lo considera. Marginó a Centurión, sacó del equipo al histórico Bou para apostar por Cristaldo y nunca se casó con nadie. Que los jugadores hayan cantado «es el equipo de Coudet» en el vestuario de Tigre, luego de la coronación, también es un síntoma.
  5. Aspectos negativos

    1. Las fallas en partidos clave. Es tal vez la falencia más grave del Racing de Coudet. La espina más grande que tiene el Chacho es la que le quedó luego de la serie ante River por los octavos de final de la Copa Libertadores. Racing se inhibió contra los dirigidos por Marcelo Gallardo. El respeto fue muy grande, particularmente en el juego del Cilindro, donde estuvieron en superioridad numérica todo el segundo tiempo por la expulsión de Leonardo Ponzio. Otros duelos que quedaron en la mira: 2-2 con Boca, 1-3 ante Colón y 0-2 frente a River por el torneo local. La suerte empezó a cambiar tras el 3-1 en el Libertadores de América.
    2. Mala lectura en los cambios. Es una falla reiterada en Coudet. Suele acertar en las lecturas previas el entrenador, aunque le cuesta un poco más con el partido en marcha. En el último partido ante Tigre, hizo debutar al juvenil Muscio e incluyó a Marcelo Díaz cuando el trámite le pedía un futbolista de mayor intensidad. Más: por momentos abusó con el ingreso de un marcador central para defender en los últimos minutos.
    3. Eliminaciones prematuras. El primer cachetazo del ciclo fue la derrota por 3-1 en el Cilindro ante Colón y la no clasificación a la Copa Libertadores 2019. Fue, al cabo, la última caída del equipo como local. En total, Coudet disputó 6 torneos. En la Superliga 2017/2018 culminó en el 7° lugar después de asumir en la 15ª jornada con el equipo en el puesto 14. Le alcanzó para clasificarse a la Copa Sudamericana. En la Copa Argentina 2018 fue eliminado por Sarmiento de Resistencia (1-0) en la primera ronda. En la Libertadores 2018 cayó en octavos de final contra River. De la actual Sudamericana fue eliminado por Corinthians en la ronda inicial, mientras que en la Copa Superliga perdió contra Tigre. Claro que consiguió el título de la Superliga 2018/2019.
    4. Lichadependencia. Así como Barcelona y Argentina padecen la Messipendendencia, en Racing se sufre cada vez que Lisandro López no está en la cancha. Y no se habla tanto desde lo futbolístico, más allá de que fue el mejor jugador del torneo, sino desde lo espiritual. Racing se queda sin alma cada vez que falta el capitán. Coudet ha logrado un vínculo afectivo con Licha, pero aún no puede encontrar el líder que lo suplante cuando él no está en la cancha. Incluso para los hinchas es una figura indispensable para marcar el camino.

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