DestacadasOpiniónPolítica

Evelio Rios: “Frente a las angustias sociales, los funcionarios y políticos tienen la obligación moral de exhibir la más estricta austeridad pública y privada”

Cuando una nación atraviesa o está superando con enormes deudas sociales momentos de adversidad, cualquiera que sea la causa de su desasosiego, los hombres que ejercen altas responsabilidades de conducción en la esfera política tienen la obligación moral de exhibir la más estricta austeridad en sus comportamientos Públicos y privados, afirmó el comunicador Gildista Evelio M. Rios.

La sociedad argentina afronta, en la actualidad, una situación de extrema preocupación ante la reducción del empleo y el estancamiento de la economía, que aún continúan soportando importantes cuotas de sacrificio y privaciones. 

Ante este triste panorama, cuanto se haga desde la cúpula del Poder político para evitar actitudes de frivolidad, boato o gratuita jactancia constituirán un aporte inestimable al fortalecimiento del espíritu colectivo y del clima de paz y armonía social indispensables para la superación de los grandes problemas que afronta el país.

Las personas que desempeñan las más altas funciones del Estado deben comprender que sus actos, por pequeños o intrascendentes que parezcan, tienen un valor moral y repercuten, por lo tanto, en las zonas más profundas de la sensibilidad social.

Si los Hombres y mujeres que nos gobiernan se comportan con austeridad, con moderación y prudencia, como corresponde a sus investiduras, el ánimo de la sociedad puede encontrar el temple y el estímulo necesarios para poner el pecho con entereza a los efectos más negativos que perduran tras la crisis impuesta por el Macrismo, aseveró Rios.

Si, por el contrario, lo que prevalece en las vecindades del poder es la soberbia, la mentira y el engaño o un exhibicionismo superficial y ostentoso, orientado a la exaltación de un grosero materialismo, es difícil que….

Si, por el contrario, lo que prevalece en las vecindades del poder es la soberbia, la mentira y el engaño o un exhibicionismo superficial y ostentoso, orientado a la exaltación de un grosero materialismo, es difícil que diferentes sectores del cuerpo social acepten pagar de buen grado el precio que salida del infierno impone.

La prudencia y la humildad que se reclama a la dirigencia política deben ser observadas hasta en los más mínimos gestos.

La celebración de actos partidarios con recursos del Estado, el exceso de viajes de algunos funcionarios o legisladores, ciertos alardes inmobiliarios difícilmente justificables, por citar sólo algunas de las demasías en que se suele incurrir desde el poder, no configuran una falta grave o significativa si se atiende al monto de las erogaciones que ocasionan. Pero adquieren relevancia, sin duda, como signo o manifestación de un estilo y de una manera de valorar las cosas que no guardan sintonía con la grave situación que atraviesan los sectores menos privilegiados.

El desprecio por los valores éticos y morales que han tenido muchos funcionarios, ha generado el cansancio moral de la Ciudadania y el descrédito de la clase política

Es imprescindible que las autoridades-y la dirigencia política en su conjunto- adopten modalidades y estilos de vida que se correspondan con la mejor tradición republicana, hecha de austeridad, idoneidad, sencillez y rigor ético.

El hombre no puede ignorar que su historia es generosa en ejemplos del desprecio por los valores éticos y morales que han tenido muchos funcionarios, lo cual ha generado el cansancio moral de la Ciudadania y el descrédito de la clase política, concluyó Evelio Rios.

 

Comments

comments

Comenta aquí