Política

A 72 hs de la exposición pública de la situación de una familia que vivía como animales, las autoridades les entregaron una vivienda digna

A 72 horas de que los equipo periodísticos de Radio Parque, Periodismo profesional, El Comercial y Ahora Litoral visibilizaran públicamente la situación de una familia compuesta por cinco criaturas, tres niñas de 3, 7 y 10 años y dos criaturas de 4 y 5 años, quienes desde hace más de un año vivían con su padre en una situación desesperante en un galpón abandonado en la localidad de Villa Escolar.

Pese a que el ministerio de la Ministerio de Comunidad estaba al tanto, a las promesas y a que la familia sobrevivía en un galpón en condiciones infrahumanas a menos de 10 cuadras del Municipio, las soluciones no llegaron hasta que apareció la prensa.

Tomás Villalba, un hombre que sobrevive de una pensión es la persona, fue la persona que con sus hijas menores sufrió más de un año olvidado en un galpón lleno de humedad, con piso de tierra, que cuando llovía se volvía barro, y donde contaban solo con un caño negro para proveerse de agua y que contaba como puerta con una bolsa de plástico.

Finalmente la casa prometida, que ya había sido construida para la familia y a la que desde hace más de un año solamente le faltaban detalles y -fundamentalmente- la decisión política para terminarla, le fue entregada formalmente a la familia y podrán mudarse en las próximas, lo que mejorara notablemente sus condiciones de vida.

Mientras Leo Fernández Acosta y Julieta González estaban cubriendo la nota en Villa Escolar, donde el temor de represalias evitó testimonios de los pobladores mientras los militantes del oficialismo local, viralizaron en las redes mensajes donde manifestaban, “El municipio asiste al Sr. Tomás Villalba con mercadería y leche. Muy pronto se estará llegando al tramo final de la obra de su vivienda. No seamos mal intencionados tirando comentarios fuera de lugar, me gustaría que se informaran antes  #siayudashacelodelcorazon”.

También expusieron a través de las redes que “Reciben asistencia del hospital local, el mismo cuenta con una pensión provincial y se encuentra cobrando el salario de los chicos, tarjeta alimentaria y ayuda escolar que van a cobrar estos días. Pregunten, no hablemos sin saber”.

Lo cierto es que las criaturas sobrevivían en un galpón con piso de tierra, semidemolido, con un caño negro para asearse, comer y lavarse, cuando la vivienda a entregar estaba terminada.

Evidentemente en Formosa no es cierto que “los únicos privilegiados son los niños” excepto claro esta «los hijos de los funcionarios» que son los auténticos privilegiados.

Afortunadamente para la familia de Tomás Villalba parte de su calvario parece haber terminado, y nuevamente quedó demostrado que con la visivilización de los problemas las soluciones llegan con mayor celeridad.

Comenta aquí