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A tres años de la muerte del Oficial de Policía, Federico Romero, peritos de parte confirman que no murió ahogado

Pericias realizadas a muestras de la víctima dieron negativas respecto de organismos que habitualmente se encuentran cuando una persona muere ahogada (asfixia por inmersión). La madre sospecha que a su hijo lo mataron a golpes por algo que sabía.

El 18 de enero del año 2016, el oficial de la Policía de la provincia de Formosa, Federico Romero fue convocado a un operativo realizado por la Dirección General Drogas Peligrosas en el cual realizaban relevamientos y tareas de campo en la zona de la autovía Ribereña, lugar donde observaron a un sujeto huir en una lancha cuando se percató de la presencia policial.
En esas circunstancias, habría abandonado algún paquete y según la versión policial en ese momento, la víctima se arrojó al agua y nadó hasta debajo del puente y al momento de regresar, por cuestiones que se tratan de establecer se perdió del espejo del agua donde se sumergió y no volvió a salir.
Florencia Villa, la madre del joven de 30 años, viene denunciando desde ese momento que su hijo al momento que lo convocan, tenía licencia por enfermedad porque presentaba un cuadro de  dengue hemorrágico, estaba con sangrado, fue al Policlínico de la Mutual, se hizo atender y le dieron certificado médico. Los síntomas de dengue comenzaron el 8 de enero, estaba con fiebre muy alta, mucho decaimiento, lo llamaron desde el Departamento de Drogas Peligrosas donde se desempeñaba, diciéndole que se tenía que presentar a trabajar.
En contacto con El Comercial dijo que: “Nosotros como familia le decíamos que no vaya, él tenía licencia anual pedida para febrero, y nos decía que si no se presentaba le iban a cortar su licencia, entonces se presentó a trabajar”, dijo la madre.
El supuesto operativo según cuenta Villa, estaba planificado desde hacía dos semanas cuando él ya estaba enfermo pero lo más dudoso sucede en circunstancias de su muerte.”El certificado de defunción dice que él murió por asfixia por sumersión. Él sabía nadar perfectamente, desde los 7 años iba  a natación, hizo cursos de buceo”.
Agregó que, “Mi hijo jamás se hubiese tirado al agua en esas condiciones en las que estaba, con fiebre, dolores de cuerpo. Yo conozco a mi hijo. Estaba sin pantalones y con remera, cuando cualquier nadador sabe perfectamente que lo primero que se debe sacar es la remera porque impide la movilidad, al inflarse y llenarse de agua. Además de esto, jamás un ahogado tenía manchas de sangre” La madre luego pudo ver el video de la autopsia donde vuelve a ver un sangrado profuso y golpes en el cuerpo de su hijo.
“Estaba lleno de sangre, que alguien me explique cómo es que una persona que se ahogó puede estar así, con tanta sangre. Yo creo que él vio, escuchó o sabía algo. Era demasiado correcto. Y estoy segura de que por eso lo mataron” aseguró.
Pedro Gustavo Schaefer, juez de Instrucción y Correccional Nº2 que ahora pasa a desempeñarse como fiscal de Cámara, al principio no aceptó a la madre como querellante en la causa pero cuando ella logra hablar con el presidente de la Nación en su visita a Clorinda y toma intervención la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Schaefer la recibe de otra manera y la acepta como querellante.
Antes de iniciada la feria judicial en curso, la madre presentó otro pedido para incluir dentro de la causa a otro perito de parte. Se trata del Licenciado en Criminalística,  Enrique Prueger. Prueger actuó como perito en los casos del soldado Omar Carrasco, Carlos Menem Jr., Alberto Nisman y también en la investigación de la muerte del artesano Santiago Maldonado.
Supuestamente Schaefer tomó determinaciones en este sentido antes del inicio de la feria pero que se conocerán cuando finalice la misma.
El famoso perito, determinó hacia septiembre de 2018 del año pasado que la causa de la muerte del oficial Federico Romero no fue asfixia por sumersión, es decir no murió ahogado, informe que se conoció en las últimas horas.
Prueger dictamina que cuando se produce una muerte por asfixia por sumersión, hay presencia de “plancton” en el cuerpo de la víctima que son organismos presentes en aguas dulces o saladas denominadas “diatomeas”.
Estos microorganismos no fueron hallados en los restos analizados del cuerpo del oficial Romero lo que es determinante para desestimar la causa de la muerte argüida por el médico forense del Poder Judicial de la Provincia de Formosa, Dr. Cáceres, en una primera autopsia que consignaba esta causa como razón del fallecimiento del policía.
En esta causa, tramitada de la manera más lenta posible, hay cuestiones turbias: El ocultamiento del cadáver por parte de la Policía y la Justicia a los padres (no se lo permitieron ver), luego el video y las imágenes aportados a la causa donde la madre manifiesta un profuso sangrado sobre el cuerpo de su hijo y evidentes golpes en su cuerpo. Ahora a pesar de las nuevas y reveladoras pruebas  que ponen en la mira de los familiares a los oficiales y agentes que participaron en el operativo, con el nuevo cargo del Juez que se va, la causa puede entrar en un bache donde los plazos nuevamente sean laxos, curiosamente a favor de aquellos que poco han hecho para colaborar con la familia y que a todas luces tuvieron conductas de ocultamiento en el momento de la muerte.
Una vez vacante el juzgado número 2, sus causas serán atendidas por un subrogante, en este caso el juez Enrique Guillen, del juzgado penal número 3.

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