Política

El Juez Picabea rápidamente aclaró que él nunca ordenó la detención del empresario amigo del Ministro Ferreira

Hablando de Jesús, Judas y Poncio Pilatos, el juez Marcelo López Picabea, por las dudas, se lavó las manos y salió rápida e inecesesariamente a aclarar públicamente que él nunca ordeno la detención del empresario Goyo Monzón, amigo del Ministro Jefe de Gabinete Antonio Emerito “Pomelo” Ferreira, que según el parte de la policía de la provincia se había producido por amenazas a testigos del crimen mafioso del abogado Pedro Cortéz, asesor del poder Ejecutivo provincial y ex concejal justicialista de la localidad de Ingeniero Juárez, quien fuera asesinado el sábado 21 de abril por sicarios con pasamontañas quienes sin mediar palabras le dispararon desde una moto 5 tiros son una 9mm.

Aunque el arresto por resistencia a la autoridad y amenazas, se produjo después del allanamiento realizado a su vivienda, a su hotel y a la empresa de televisión por cable de su propiedad, en el marco de la investigación por el homicidio del abogado Pedro Cortéz, el juez que está al frente de este caso, el doctor Marcelo López Picabea y la prensa oficial salieron a aclarar que la misma no fue ordenado por el magistrado, quien personalmente salió a desmentir la información difundida por la policía en algunos portales de noticias y las redes sociales.

Según la prensa oficial que maneja Pomelo Ferreira, Monzón fue privado de libertad por una pelea con la Policía, en circunstancias “aún desconocidas” por la opinión pública, que nada tiene que ver con los allanamientos de hace tres días ni con la investigación por el crimen del abogado.

EL OFICIALISMO CRITICÓ EL DESMESURADO DESPLIEGUE 

Miguel «Goyo» Monzón fue apresado cuando se encontraba en su casa en el centro de la ciudad ubicada en el extremo oeste provincial. El arresto –dice la prensa del gobierno- se produjo en el marco de “un desmesurado despliegue de efectivos policiales” que en varios móviles concurrieron al lugar donde se encontraba el empresario llevando adelante el impresionante operativo (sic).

Una vez consumada la detención sin orden del juez, el hombre fue llevado a la dependencia policial del lugar y desde allí trasladado a la Alcaidía Mixta de Las Lomitas, donde se espera su rápida liberación por orden del poder político.

El “ampuloso” procedimiento policial de ayer abonó los comentarios que circularon en las últimas horas sobre el conocido y violento empresario, más aún después de los allanamientos que realizaron a sus propiedades y empresas el pasado miércoles a la mañana buscando evidencias relacionadas con el crimen del abogado.

EL JUEZ DE LA CAUSA NO SABIA NADA

La confusión se adueñó de los vecinos de Juárez y rápidamente ganaron las redes sociales las conjeturas e hipótesis más infundadas y disparatadas. Lo concreto es que su arresto se debió a un altercado con la Policía y no fue ordenado por el juez López Picabea.

«A mi nadie me comunicó nada, no tengo conocimiento de esta detención ni tampoco la ordené yo», aclaró el juez de Instrucción y Correccional de la Tercera Circunscripción Judicial.

Explicó que cuando se trata de un hecho infraganti o en ejecución la Policía tiene facultades para detener sin necesidad de esperar una orden judicial. «De este caso puntual no tengo conocimiento, pero quiero aprovechar para aclarar a la opinión pública que yo no ordené la detención de esta persona ni tampoco la Policía me comunicó nada al respecto», insistió.

En horas de la siesta el empresario Monzón fue llevado desde Juárez a la Alcaidía Mixta de Las Lomitas. El trasladado se llevó a cabo en medio de un amplio despliegue que involucró a tres camionetas y una veintena de policías fuertemente armados. «Fueron un poco exagerados los policías al organizar un operativo de estas características«, comentó la prensa oficial.

Monzón ingresó a la Alcaidía de Las Lomitas en horas de la tarde en medio de un fuerte dispositivo de seguridad que consistió en la custodia del detenido y de los alrededores de la dependencia policial.

MONZÓN DENUNCIÓ ABUSO DE AUTORIDAD, ARBITRARIEDAD Y QUIERE REPARACIÓN ECONÓMICA

El empresario Miguel «Goyo» Monzón cuestionó severamente los allanamientos que realizó la Policía el miércoles en horas de la mañana a sus propiedades y empresas situadas en Ingeniero Juárez, en el marco de la investigación por el crimen del abogado Pedro Cortéz.
La Policía allanó su vivienda, un hotel de su propiedad y su empresa de Televisión por cable. Buscaban el arma homicida y la moto que usaron los asesinos, pero naturalmente no encontraron nada, dijo.

Monzón dijo que se trató de un verdadero abuso de autoridad de parte de los funcionarios policiales y «una grave transgresión al Estado de Derecho e irreparable perjuicio a mi persona y grupo familiar”, enfatizó.

Contó que en las primeras horas de la mañana del pasado miércoles más de medio centenar de numerarios policiales, con y sin uniformes, irrumpieron violentamente en su domicilio generando un verdadero estado de estupor en mi esposa e hijos menores de edad «a quienes a punta de escopeta de alto calibre le pedían que se arrojen al piso, tratándonos injustamente como criminales”, relató Monzón.

Agregó que además de esto, sus tres locales sometidos al allanamiento no abrieron sus puertas esa mañana, causándole pérdidas económicas por más de 380.000 pesos en bienes pasivos y activos. «Esto está en manos de abogados y de mi escribano para reparar tan arbitraria pérdida«, reveló Monzón, quien calificó a los allanamientos como una «tenebrosa e ilegal invasión domiciliaria ya que todos los policías portaban armas de guerra, corta y larga, además de otros pertrechos, agravado por la prepotencia de los intervinientes”.

 

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