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El policía atropellado por un conductor alcoholizado murió tras cuatro días de agonía

Después de agonizar durante cuatro días, falleció el sargento de Policía Marcos Javier González que en la madrugada del domingo fue embestido junto a otro efectivo por un joven de 18 años que circulaba en un automóvil alcoholizado, en El Colorado.

El policía trabajaba en tareas preventivas sobre la Ruta Provincial Nº 1, con otro uniformado en una motocicleta de la institución policial, cuando el conductor de un auto los chocó a unos 100 metros antes de llegar a la intersección con la Ruta Provincial Nº 9.

Pese a protagonizar el choque, el conductor que estaba bajo los efectos del alcohol no detuvo la marcha de su vehículo y fue demorado varios metros más adelante en el control policial.

Todo el procedimiento fue informado y puesto a consideración del Juzgado de Instrucción y Correccional Nº 5 de la Primera Circunscripción judicial de la Provincia, y lo que se inició como una causa por Lesiones Art. 94 Bis del Código Penal Argentino, ahora será recaratulado por la justicia.

El siniestro vial se produjo en la madrugada del domingo y el que se llevó la peor parte fue el suboficial González, que sufrió lesiones graves y luego de varios días de luchar por su vida, murió este jueves a las 11:00 horas en el Hospital de Alta Complejidad.

El triste desenlace fue informado por policías del Destacamento Policial ubicado en ese nosocomio a sus padres y hermanas y causó conmoción en su familia, vecinos del barrio El Arco de El Colorado, sus camaradas, el Comando Superior y la comunidad en general.

Este tipo de casos genera mucho dolor en toda la familia policial por las circunstancias en que se produjo el fallecimiento del sargento González y pone de manifiesto el compromiso que las mujeres y hombres de la Policía asumen al elegir la vida policial, tarea para la cual la vocación de servicio es fundamental.

También es un claro llamado de atención para el resto de la sociedad porque cada fin de semana es alto el número de conductores que circulan bajo los efectos el alcohol tanto en la ciudad como en diferentes localidades del interior provincial, lo cual representa un delito penado por ley, que en el peor de los casos termina con la vida de personas inocentes.

Ahora toda una familia llora la ausencia de un hijo, de un hermano, de una persona de bien en la comunidad que estaba comprometido con su trabajo y ponía todos los días su mejor esfuerzo por mantener la seguridad pública.

El Jefe de Policía, Comisario General Walter René Arroyo, el Subjefe Comisario General Cirilo Julián Bobadilla, la plana mayor y toda la institución lamentan tan triste pérdida y acercaron sus condolencias a la familia y piden a Dios cristiana resignación para la familia de quien en vida fuera el Sargento de Policía Marcos Javier González.

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