Sin categoría

El principal motivo por el que Mauro Zárate decidió romper su palabra con Vélez y pasar a Boca

a fiebre mundialista va perdiendo su color en el país a partir de la eliminación de la selección Argentina. La ilusión se derrumbó temprano, por eso los ojos vuelven a posarse en la rutina del fútbol doméstico. Pero hay alguien que nunca dejó de ilusionarse con la Albiceleste, aunque no solo con verla campeona del mundo este año: quiere conocer la sensación de ser parte. Entonces, se planteó con seriedad la realidad que genera jugar en el equipo de su vida y tomó una difícil decisión en las últimas horas: Mauro Zárate cambió de opinión, se fue de Vélez y será jugador de Boca. Jerarquía enorme que seducía a Guillermo Barros Schelotto para alimentar aún más el sueño de conquistar la Copa Libertadores de América.

Le duele la decisión a Zárate porque el conjunto de Liniers significa mucho para él: tres ciclos en el club que lo vio nacer, en donde forjó la idolatría que hoy ya se pone en discusión. Lo que más le reprocharán será su contradicción: «En el único lugar que jugaré en la Argentina es en Vélez», sostuvo siempre y lo repitió incluso hasta hace unos días. No obstante, su deuda como futbolista es defender la camiseta de la selección, un anhelo que parece ganarle a cualquier otro sentimiento. «Hoy por primera vez falto a mi palabra y me duele en el alma defraudarlos. Quiero aclarar que no es un problema económico, de ser así jamás hubiera vuelto en el peor momento del club.», fueron algunas de las tantas expresiones del delantero en su Instagram para los fanáticos del Fortín. El solo hecho de jugar en Boca no lo depositará en donde quiere estar, pero sabe que la vidriera es otra.

ADEMÁS

Comments

comments

Comenta aquí