Locales

El público frenó con silbatina y chiflidos la conducción ultra militante de Jorge Santander en la segunda noche de la Fiesta del Pomelo

Todo lo bueno de la organización, la respuesta de la gente y la calidad artística de las noches festivaleras quedó empañada e innecesariamente desvirtuada por las intervenciones ultra politizadas del conductor militante Jorge Santander (el qué insultó a Carlitos Tevéz), que por órdenes superiores -de las que nadie quería hacerse cargo- y por un cachet de $ 10.000 por las tres noches, se convirtió en el conductor central de la Fiesta Nacional del Pomelo.

Su vergonzosa, obsecuente y sobreactuada actuación, contrastó con la profesional labor de los otros conductores locales Rúben Insfran, Rubén González y Ariel Gay, que se limitaron a hacer su trabajo y a marcar la diferencia con la mediocridad, la improvisación y el fanatismo.

Jorge Manuel Santander se esforzó para romper la infinita tolerancia y paciencia del pueblo formoseño y del público visitante y pasada las 2 de la mañana, luego que llevaba más de 15 minutos arengando sobre las bondades del modelo formoseño, la bendición divina de que Dios haya elegido Laguna Blanca para que naciera el gran conductor, y cuando ya comenzó a endiosarse a si mismo y hablar de su infancia y de sus compañeros de escuelas y su burrito, el hartazgo y la intolerancia supero la paciencia formoseña y entre chiflidos y una pronunciada silbatina lo pararon en seco y lo bajaron del escenario para no volver a subir en toda la noche. Las repercusiones en las redes sociales fueron infinitas.

Nobleza obliga reconocer: la organización impecable, la atención de todos los estamentos a la prensa independiente muy buena. El Ministerio de Turismo, subsecretaria de Cultura y Dirección de Comunicaciones a la altura de las circunstancias.

Comments

comments

Comenta aquí