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Estudiantes alojados en la Escuela de Cadetes, denunciaron hacinamiento en un Campo de Concentración. Hubo disturbios y bocinazos

Tras las airadas y justificadas protestas de los estudiantes formoseños, sus padres y familiares, que al ir a rescatarlos de los lugares donde estaban estudiando, terminaron siendo autoritariamente confinados como los peores delincuentes comunes en la hacinada y maltrecha instalaciones de la Escuela de Cadetes de la Policía de la Provincia, donde los amontonan sin resguardar las mínimas condiciones de salubridad ni distanciamiento a todos los jóvenes que llegan de todos los puntos de la provincia, aseguraron.

La policía terminó denunciando a sus nuevos reclusos por querer evitar el calvario y el contagio y por querer imponer «sus propias reglas de convivencia».

Un verdadero Campo de Concentración

Nuestros hijos estaban sanos y varados en sus lugares de estudios, pero, aunque estuvieran contagiados no los vuelve delincuentes, y nada les da derecho a condenarlos a un gheto donde si pueden contagiarse, objetaron.

Los alojados obligatoriamente reclaman que salieron de la provincia con el permiso nacional para buscar a estudiantes varados, cuando la nueva medida local de cuarentena obligatoria en centros de alojamiento preventivo aún no regía en Formosa.

Padres, familiares y sus hijos juntos a otros estudiantes que volvieron de distintos puntos del país algunos con alarmante circulación viral, fueron todos irresponsablemente alojados amontonados en el mismo lugar, por disposición autoritaria de un gobierno sin casos positivos de  contagios virales,

“Estoy acá con mi hijo y un compañero. Los traje a ambos, ya que viven juntos en Córdoba. Preparé una casa para hacer la cuarentena. Pero en el camino nos enteramos de esta modificación y que tendríamos que quedarnos en un lugar dispuesto por el Gobierno, que no está preparado para recibir a tanta gente y tuvimos que dormir en el auto, porque no podemos dormir en el mismo lugar, ni usar el mismo baño cuando venimos de diferentes puntos del país”, relató el padre de un estudiante que regresó de Córdoba.

Ayer se vivieron momentos tensos cerca del mediodía porque “los alojados se violentaron y protestaron, hasta que tuvimos la visita del doctor Romero Bruno, quien habló con nosotros y nos explicó en muy buenos términos. Dijo que nos va a volver a visitar. Le pedimos agua e Internet porque hay gente que tiene que seguir estudiando y trabajando”.

Otro de los forzados internos explicó que viajo a buscar a su familiar sin saber que terminaría en ese lugar, “cuando llegamos, nos encontramos con un lugar que no está en condiciones de ser habitado, el baño no tiene agua y los colchones estaban húmedos. Nos rehusamos a quedarnos ahí y dormimos en nuestros vehículos. Pero ahora nos dicen que podemos ir presos si no dormimos en las habitaciones”, denunció.

“Nuestras familias nos traen agua, hielo, almohadas y colchas. El grupo que se violentó fue porque no tenían ni siquiera agua para beber. Te dan el almuerzo y la cena; pero nosotros recibimos paquetes de nuestra gente, que se moviliza hasta acá para que no nos falte nada”, remarcó.

Otra madre explicó que luego de conseguir permiso mando a su hijo a buscar a hija en Corrientes y al retornar luego de horas de esperar, se enteró que los llevaban a todos a la Escuela de Cadetes de la Policía. Nadie lo podía creer, porque pensaban que iban a sus casas, estaban volviendo de distintos lugares y nadie fue de vacaciones, son todos estudiantes y trabajadores”.

La madre se quejó de las condiciones del lugar de alojamiento, con “baños rotos sin agua y todo sucio. Los querían meter a 8 ó 10 chicos en una sola habitación con cuchetas. Si sabía por lo que iban a pasar, no traía a mi hija”, añadió.

También aseguró: “Todos estamos conscientes de la emergencia que vivimos y todos están dispuestos a cumplir con el aislamiento. Pero el permiso que nos dieron era para que la cuarentena la pasen en sus casas y cambiaron las reglas en el camino”, denunció.

A los chorros los liberan, los ciudadanos estamos con prisión domiciliaria y a los estudiantes los meten en un campo de concentración, se quejaban los padres que sumaban bocinazos a la protesta de sus hijos encerrados y amontonados.

Están amontonados, sin medidas de seguridad, sin agua en los sanitarios, y con falta de asistencia tanto médica como psicológica, así describió un conocido abogado a la Escuela de Cadetes, donde sus hijos realizan el aislamiento por 14 días, según disposición autoritaria del Consejo de Atención a la Emergencia COVID-19.

Desde que mis hijos llegaron a Formosa no se pueden bañar porque la Escuela de Cadetes no está preparada para el aislamiento. Con suerte consiguen un vasito de agua, pero están sin poder lavarse las manos, los sanitarios no tienen agua y la comida se la tienen que pagar ellos”, cuestionaron.

Llegamos a la provincia en vehículo tras obtener un permiso del Ministerio de Salud de la Nación y de la Policía Federal, en Mansilla implementaron el protocolo por el que deben pasar todas las personas que llegan al territorio, “los llevaron al Hospital de Alta Complejidad donde solo le pusieron un termómetro para medir la temperatura”, los efectivos policiales le pidieron un domicilio donde iban a pasar la cuarentena pero luego terminaron trasladando a los estudiantes a la Escuela de Cadetes.

 

 

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