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Hernández cruzó a González: “No es una situación más ministro. Es grave y es un mensaje peligroso”

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El procedimiento arbitrario e ilegal por parte de personal de la policía de la provincia de Formosa, en el cual esposaron, detuvieron y trasladaron a una comisaría, a un ciudadano formoseño por reclamarle al policía su omisión de uso de barbijo, resulta un hecho muy grave.

Y condeno también el silencio de un gobernador que claramente avala este tipo de abusos

Rechazo absolutamente la subestimación y justificación de este hecho por parte del Ministro de Gobierno, titular de la cartera que tiene a su cargo la institución policial de la provincia, afirmando que se trata de una “situación mas de las muchas que suceden” restándole importancia y peor aún justificándola. Y condeno también el silencio de un gobernador que claramente avala este tipo de abusos.

No es un hecho mas señor ministro, no naturalice, ni minimice ni justifique una acto autoritario propio de regímenes que no respetan los derechos de los ciudadanos

Córrase urgente, porque es muy peligroso que algunos policías hagan lo que quieran y sus superiores no sepan lo que está bien o lo que está mal

No es un hecho mas señor ministro, no naturalice, ni minimice ni justifique una acto autoritario propio de regímenes que no respetan los derechos de los ciudadanos, y si usted, que tiene a su cargo la institución policial, no es quien para decir que está bien o que está mal, córrase urgente, porque es muy peligroso que algunos policías hagan lo que quieran y sus superiores no sepan lo que está bien o lo que está mal.
Reclamar a un uniformado el correcto comportamiento no es un delito, muy por el contrario es un acto de ejercicio de la ciudadanía que debemos aplaudir.

La actitud del ministro es un mensaje peligroso a la población. El mensaje, no es que debe respetar a las fuerzas de seguridad, el mensaje es que les deben tener miedo

Resulta claramente un acto de abuso condenable que debe ser sancionado, una violación grosera de los derechos humanos de ese ciudadano y la actitud del ministro es un mensaje peligroso a la población. El mensaje, no es que debe respetar a las fuerzas de seguridad, el mensaje es que les deben tener miedo.
El respeto se gana con la confianza y el ejemplo, el miedo en cambio se gana con represión y con la violación de los derechos humanos.

Defender la institución no es justificar abusos, sino identificar a sus autores y separarlos urgente

Algo habrá hecho”, “no te metas”, “no digas nada”, “no le mires a los ojos” y otras frases similares, no es respeto, es miedo; aquel que los argentinos ya vivimos y al que ya condenamos con un “nunca mas”; dejar que pase como “un hecho mas” esposar a un ciudadano sin motivos, llevarlo a una comisaria y demorarlo, es incentivar una conducta propia de aquellos estados en donde los derechos humanos elementales son solo letra escrita.
Y esto no significa generalizar y apuntar a una institución que cuenta entre sus miembros en su gran mayoría a hombres y mujeres de bien, que nos brindan seguridad, con respeto y espíritu de servicio, pero claramente debe también mejorar lo que está mal, y no justificar este tipo de hechos que oscurecen el brillo que debe tener nuestra fuerza de seguridad.
Defender la institución no es justificar abusos, sino identificar a sus autores y separarlos urgente.

Martín Hernández

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