Política

Hoy todos los funcionarios interrumpieron sus vacaciones, para saludar en su cumpleaños a Gildo Insfran, pero ninguno le puede dar el regalo que sueña recibir

El 19 de enero cumple 67 años él varias veces gobernador de la provincia Gildo Insfran, y como ya es un ritual tradicional para estas fechas, desde el 17 enero todos los funcionarios provinciales; municipales y algunos seudos opositores interrumpen sus vacaciones en las paradisiacas playas caribeñas, y vienen a sumarse al peregrinar místico para, en distintos eventos, desfilar saludando y presentando sus respetos, como muestra de lealtad eterna y oportunidad para entregar sus ofrendas.

Pero ninguno de ellos por más plata del Estado que haya invertido en la ofrenda que le va a llevar, le podrá dar el “regalito” que sueña recibir y va a hacer inmensamente feliz al Supremo.

Sectores no oficialistas anualmente ya le hacen el regalito de no denunciarlo penalmente por la transferencia inconstitucional de facultades legislativas que todos los años le hace el Poder Legislativo, ni por ejercer la suma de Poder Público, ni por sostener injustificada y eternamente la Emergencia económica, ni por saquear con el Banco Formosa las cuentas sueldos de los empleados públicos formoseños, encima y como yapa tampoco lo denuncian por no pedir autorización para tomarse sus vacaciones, como lo exige la Constitución Provincial, pero eso no lo conforma, ya lo tiene sin pedirlo. Él quiere otro regalito.

Sin embargo el regalo elaborado entre propios, extraños y funcionales todo terrenos de no exigirle cumplimentar con lo que manda el artículo 135 de la Constitución provincial, ofrendándole la tranquilidad de no tener que andar convocando a esas tediosas y costosas elecciones para ungir un simple vicegobernador, librándolo de cumplir con formalidades superfluas que suele imponer la democracia, la República y la Constitución, es –sin dudas- un gran regalo y una gran muestra de sumisión de casi todos y falta de vocación de poder de otros. Pero no es el regalo que puede complacerlo totalmente.

Ahora bien el gran regalo que le gustaría recibir, a un hombre todopoderoso acostumbrado a las mieles de la impunidad provincial y a manipular a su antojo los vaivenes de los tres poderes del Estado, es –sin dudas- su sobreseimiento definitivo de la causa de The Old Fund, Vandebroele, Boudou, que lo tienen muy preocupado y cuyo desenlace puede significar un final abrupto a su reinado absoluto y eterno.

LA SUCESIÓN DEL PODER

Por si las moscas ya designo a su hermano Carlín como heredero e integrante de la línea sucesoria gubernamental. Pero con moscas o sin moscas, importantes sectores internos del Partido Justicialista que apuestan a la renovación en el partido y al recambio en la conducción, ya consensúan una figura convocante y carismática que pueda ganarle las internas y sucederlo en el ejercicio del Poder provincial a Gildo Insfran.

La imposibilidad de sus alcahuetes; favorecedores y beneficiarios de poder ofrendarle el regalo judicial que desea, no se reemplaza con paracetamol, y por el contrario puede implosionar después de la feria judicial… y podría llegar a complicar su situación, obligándolo tal vez: a asumir la senaduria… para ir a cobijarse en el santuario y el aguantadero de los procesados poderosos, como lo es hoy el senado de la Nación.

La provincia en ese caso, más allá de la objeciones éticas; morales y judiciales, puede llegar –como en estos días- a ser gobernada por el impresentable de Armando Papacito Cabrera… sin legitimidad de origen y sin mandato para ejercer el gobierno de la provincia?. Un regalito que puede llegar a tener inmensos costos para el oficialismo, la oposición permeable y la provincia.

LA ETERNIDAD DE GILDO INSFRAN

Gildo Insfran cumple hoy 67 años, nació el 19 de enero de 1951 en Laguna Blanca. Estudio en la Universidad Nacional del Nordeste se graduó de veterinario, profesión que ejerció antes de ingresar a la política gracias al patriarca de la familia Baldús.

Gildo Insfran fue diputado provincial entre 1983 y 1987. Vicegobernador durante dos periodos de Vicente Joga entre 1987 y 1995. Y, Gobernador de la provincia a partir de 1995 y hasta la fecha, en que por un caso de corrupción, de coimas y retornos millonarios, la justicia puede procesarlo e inhabilitarlo a ocupar cargos públicos o condenarlo a prisión junto a varios de sus cómplices.

Estuvo casado con Teresa Baldús, con la que tuvo tres hijos, de los cuales, el varón se suicidó a los 17 años en 2003.

Para lograr la reelección en 1999, traicionó a Vicente Joa promovió la reforma de un artículo 129 de la Constitución de la provincia, metió preso al presidente del Superior Tribunal de Justicia (Martillo González) y clausuró la Legislatura provincial (para fumigarlo?), e ilegalmente convocó a una Convención Constituyente que reformó dicho artículo que le impedía ser reelecto, habilitando la reelección indefinida, de la que goza despóticamente hasta el día de la fecha.

 

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