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IPV: el escándalo de las inscripciones militante solo es la punta de un iceberg de corrupción y tráfico de influencias

Leonardo Fernández Acosta | Periodismo profesional

Definitivamente el fiasco poco transparente de la inscripción, hace que salgan a la superficie, años de corrupción en el IPV, con testigos de concreto, vacíos, abandonados, saqueados, perdidos en la maleza y como contraparte, miles de familias que nuevamente engañadas pierden las esperanzas de tener una vivienda social, algún día.

El fiasco que resultó la fallida inscripción de postulantes para las viviendas del IPV, con la excusa de fallas técnicas no impidió que de manera para nada transparente,1600 personas si pudieran inscribirse, completando el primer día y con la página caída, una parte del cupo.

El propio administrador del IPV, Ingeniero, Marcelo Uguelli, reconoció que el día lunes, el portal del IPV no funcionó pero afirmó que si pudieron inscribirse algunas personas y agregó que la página volvería a activarse el día martes desde las 10:00 horas.

Miles de postulantes intentaron infructuosamente ingresar desde el horario establecido para el día siguiente pero no lograron hacerlo porque la página estuvo colapsada todo el tiempo. Todo el portal del IPV e inclusive varias páginas del gobierno.

Sorpresivamente al volver a activarse poco después de las 11 de la mañana, un aviso resaltado con un fondo rojo, explicaba que los 1600 cupos ya se habían completado.

La bronca de los miles de formoseños que no pudieron inscribirse no tardó en estallar en las redes sociales. Desde acusaciones de favorecer a supuestos militantes del gobierno, «Montaron una verdadera estafa a la esperanza de la gente«, «Se anotaron todos los militantes de la agrupación de la esposa y él», «Mi hija esta arriba de la computadora desde el día domingo y no pudo» y miles de quejas más, certificaron lo inútil del método utilizado.

Pero lo más grave fue la falta de transparencia de un proceso oscuro, que termino con todos afuera y con 1600 candidatos pudiendo acceder de manera misteriosa, aún con la página fuera de servicio.

El gobierno debería haber inscripto a todos los que se quisieran inscribir, más allá de la limitación absurda de 1600 personas cuando los postulantes, sin tener los números ciertos, van de un rango de 20 mil a 40 mil personas.

Gildo Insfran prometió para el 2015 déficit habitacional 0

El déficit habitacional que el gobernador Insfrán prometió solucionar para el 2015 se convirtió en una emergencia habitacional y el Barrio Nueva Formosa en donde aún no se terminan el número de viviendas prometidas hace 7 años, es emblema de la corrupción en viviendas del FONAVI.

Manzanas enteras con viviendas terminadas hace más de diez años, abandonadas y llenas de malezas, otras terminadas pero no entregadas por la empresa por falta de pagos de los certificados de obra por parte del gobierno, configuran la escenografía de fondo de una nueva estafa hacia la esperanza de familias que veían en una nueva inscripción, la posibilidad cierta de tener sus propios hogares.

A más de un cuarto de siglo del mismo gobernador, los administradores del IPV se manejan con nuevos fondos nacionales construyendo nuevas viviendas pero no pueden esconder el «lastre» de miles de millones que durante la gestión de Insfrán nadie sabe adonde fueron.

De la misma manera, van cerca de diez años para terminar 5400 viviendas que todavía no se han entregado, se dividieron en cinco etapas, aparecieron sorteos que siempre establecían un cupo de 400 pre adjudicatarios, para luego pasar por otra «amansadora» de espera hasta la entrega. Períodos que podían ser de años.

El escándalo de las inscripciones solo es la punta de un iceberg de corrupción, de tráfico de influencias, de administradores que uno tras otro se disfrazan para esconder la enorme cantidad de millones en casas abandonadas, fondos que no se han aplicado y obras terminadas que no se han pagado.

Uguelli, venía utliizando el mismo maquillaje los anteriores administradores para disfrazar de eficiencia un «agujero negro» de recursos, con un legado imposible de ocultar, salvo la impunidad de uno de tantos organismos provinciales  que jamás han sido investigados en un cuarto de siglo o más.

Inclusive desde la comodidad de su oficina no tuvo problemas para utilizar el organismo en la campaña a concejal de su esposa, María del Carmen Argañaráz, repitiendo una costumbre del peronismo, utilizar los recursos públicos, incluido empleados militantes de cada uno de los ministerios como fuerza electoral.

Definitivamente el fiasco poco transparente de la inscripción, hace que salgan a la superficie, años de corrupción en el IPV, con testigos de concreto, vacíos, abandonados, saqueados, perdidos en la maleza y como contraparte, miles de familias que nuevamente engañadas pierden las esperanzas de tener una vivienda social, algún día.

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