Opinión

JUSTICIA LABORAL POSTERGADA. ¿EL ULTIMO OREJON DEL TARRO?

Opinión: Santiago Juan Volta | Con gran preocupación se advierte que, una vez más, la Justicia del Trabajo ha sido postergada por el Poder Judicial de Formosa.
Postergación en la selección de magistrados: La Justicia Laboral está integrada por un Tribunal del Trabajo que tiene competencia en toda la Provincia. Además, existen tres juzgados “multifueros” (El Colorado, Clorinda y Las Lomitas) que tiene varias competencias, entre ellas la laboral. El Tribunal del Trabajo está conformada por 3 Salas, cada una de ellas se encuentra integrada con 3 Magistrados. En Junio de 2018 se llamó a un concurso para cubrir 2 cargos de Jueces del Tribunal del Trabajo que se habían jubilado. Los exámenes se rindieron en Setiembre del mismo año.
Según el procedimiento de Concurso de selección de magistrados, el paso siguiente al examen es la impugnación de los postulantes que no estén de acuerdo con el puntaje que obtengan. Luego que se resuelven las impugnaciones se realizan sendas entrevistas con todos aquellos que aprueban el examen. Más adelante, luego que se suman los puntajes de antecedentes, examen y entrevista, se conforman las ternas con los mejores puntajes. Cada terna se eleva a la Cámara de Diputados Provincial para que este órgano elija al Magistrado.
Todo el procedimiento hasta la elevación de las ternas, se realiza a través del Consejo de la Magistratura, órgano conformado por varios integrantes de diversos ámbitos y presidido por el presidente del Superior Tribunal de Justicia. Desde el llamado a concurso, hasta la conformación de las ternas transcurren plazos menores a un año. Así, para el cargo de Fiscal de Primera Instancia de la Segunda Circunscripción Judicial y Defensor oficial de la tercera Circunscripción, cada proceso duró 9 meses.
Para el cargo de Juez Civil Nº 3, duró 10 meses. Para el cargo de Juez de Cámara Segunda en lo criminal duró 7 meses, igual que para Fiscal ante la Cámara Primera y Juez de Instrucción y Correccional Nº 4. Para formar la terna para Juez de Ejecución Penal el proceso demoró 11 meses, entre otros muchos ejemplos. La única excepción, en el pasado reciente, está dada por el proceso de selección de los Jueces del Tribunal de Familia, donde se llamó a concurso en Mayo de 2018 y se concluyó enviando la terna en Noviembre de 2019, es decir: un año y medio después.
Sin embargo, en el caso de los Concursos para cubrir los cargos en el Tribunal del Trabajo, el proceso está por cumplir 2 años y aún no se ha resuelto las impugnaciones que se formularan en octubre de 2018, es decir, hace casi 20 meses. En todos casos ya apuntados las impugnaciones se han resuelto en unas pocas semanas.
Con posterioridad (cuando se resuelvan las impugnaciones), deberán realizarse las entrevistas para acabar formándose las ternas.
Como consecuencia de esa acefalía (hay 7 jueces donde debería haber 9) el Tribunal del Trabajo funciona con gran lentitud en 2 de sus 3 salas. Justificándose en el recargo de tareas, algunos jueces fijan audiencias hasta 18 meses más adelante.
El legislador Formoseño hace más de 30 años le ha impreso al Proceso Laboral la virtud de la oralidad. En la práctica, las audiencias de vista de las causas (donde se producen las pruebas orales) son registradas en actas donde se deja constancia en líneas generales los acontecimientos que suceden en la misma, utilizando actas anteriores que funcionan como formularios donde se completan con los datos personales de los concurrentes, por ejemplo y demás circunstancias variables. Pero no se deja constancia de, entre otras, las respuestas dadas por los testigos a las preguntas formuladas.
Los jueces hacen anotaciones de lo que cada uno escuchó que dijeron los testigos mientras la audiencia se desarrolla. De tal suerte, si los jueces escuchan mal una respuesta, así quedará anotado y así influirá en el dictado de una sentencia. Por otro lado, si un juez está escribiendo una respuesta, mal puede escuchar y mirar al testigo cuando está respondiendo la siguiente pregunta para evaluar su credibilidad.
Luego cuando las partes se den cuenta del error, no tendrán forma de demostrar lo contrario, pues esto sucede días después con el dictado de un “veredicto” y, como se dijera, no existen constancias escritas de lo que realmente respondió cada testigo y/o perito y/o parte.
La única posibilidad con que se cuenta es contratar un sistema de videograbación para registrar el desarrollo de la audiencia, lo que acarrea varios inconvenientes. Quizás el más importante es que el trabajador que inicia un juicio laboral, la mayoría de las veces lo promueve porque ha perdido su trabajo, y por lo tanto no tendrá dinero para pagar el alquiler del equipo necesario. Solo pocas empresas, incluso, se pueden dar el lujo de contratar estos servicios. La aplastante mayoría de las causas, no queda registrada en ningún medio que no sea el cuaderno de los Jueces y de los Abogados que, por supuesto, solo sirven como apuntes para cada uno.
Postergación presupuestaria. En el año 2017 la Justicia Civil y Comercial ha incorporado el sistema de oralidad para agilizar algunos de sus procesos. El Poder Judicial ha provisto a los Juzgados Civiles salas de audiencias acondicionadas con micrófonos, cámaras filmadoras, computadoras y cuantos elementos tecnológicos se precisen para registrar esas audiencias. Al finalizar, se entrega a cada parte que lo desee un disco compacto con la grabación de la audiencia. De tal suerte, el Juez no debe anotar y puede prestar atención a las declaraciones, y luego, cuando tenga que decidir podrá retroceder y adelantar la grabación cuantas veces desee para lograr comprender las declaraciones a cabalidad.
Por si fuera poco, el tribunal del trabajo, que como se dijera tiene tres salas, solo cuenta con dos salones de audiencias en el viejo edificio que ocupa, por lo que deben turnarse y avisarse entre ellos para poder llevar a cabo las audiencias.
Postergación en la Pandemia: Por último, con el Virus que nos acecha se han suspendido todos los procesos, de todos los fueros y en todas las instancias. Poco a poco, fueron reactivándose cada uno de los tribunales, con excepción del Tribunal del Trabajo, que sigue trabajando con un juez y una secretaria.
El trabajo goza de la protección de las leyes, de la Constitución y de los tratados internacionales. El proceso laboral, es el ámbito donde se deben hacer valer esas protecciones y debe ser expeditivo y debe avanzar a medida que avanza la tecnología. En estas últimas semanas el Poder Judicial ha instrumentado numerosos métodos para agilizar los procesos a través de la utilización de la tecnología. Ha dado instrucciones a todos los fueros para que retomen sus tareas, con limitaciones, con medidas de seguridad, pero que las retomen. A todos, menos al Fuero Laboral, que, pareciera, es el último orejón del tarro.
Santiago Juan Volta

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