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La Cámara Federal rechazó la excarcelación de Amado Boudou y confirmó al juez Ariel Lijo

MALAS NOTICIA PARA GILDO INSFRAN, La justicia le cree el testimonio y las pruebas presentadas por el testigo arrepentido Alejandro Vandenbroele. La sala I del tribunal de apelaciones respaldó la decisión del juez Lijo, apoyada en que el ex vice podría entorpecer la investigación en su contra. Está acusado de participar de una asociación ilícita creada para lavar dinero.

La Sala I de la Cámara Federal porteña rechazó conceder la excarcelación a Amado Boudou y a su socio José María Núñez Carmona. La decisión fue tomada por los jueces Leopoldo Bruglia y Jorge Ballestero, quienes esta semana habían escuchado al ex vicepresidente durante una audiencia. Además, confirmaron que la causa seguirá en manos del juez Ariel Lijo.

Respaldando la decisión de este magistrado, quien ordenó la prisión preventiva de ambos, los camaristas consideraron que debían continuar detenidos. Boudou y Núñez Carmona están acusados de ser partícipes de una asociación ilícita dedicada a realizar maniobras de lavado de dinero.

El compañero de fórmula de Cristina Kirchner en 2011 reclamó esta semana por su libertad, en una audiencia unipersonal ante el camarista Ballestero. Allí planteó que no había “riesgo de fuga” ya que siempre estuvo “arraigado acá y más ahora que seré padre en breve”, expresó.

Su defensa, a cargo de Eduardo Durañona, sostuvo que se estaba ante una “prisión arbitraria” y que el ex vice “siempre estuvo a derecho, colaborando con la Justicia”. Un planteo similar expuso Boudou cuando a los camaristas les dijo que “aún siendo vicepresidente de la Nación vine cuando me citaron y respondí preguntas, esa conducta la mantuve siempre”.

La Cámara Federal porteña, sin embargo, avaló la decisión de la prisión preventiva y consideró que tanto Boudou como Núñez Carmona deben continuar detenidos.

El juez Ballestero señaló la información en curso de ser corroborada, en relación a la declaración de Alejandro Vandenbroele, respecto a “la historia que el análisis armónico de los distintos expedientes relata y los escenarios que, en consecuencia, desde allí se describen”, proyectan motivos “suficientes para restringir su libertad ambulatoria” de Boudou.

Sin embargo, citando al fiscal Jorge Di Lello que planteó a Lijo adoptar “medidas cautelares menos lesivas” que la prisión preventiva, el camarista sugirió que esto sea analizado por el juez de la causa.

A dicha sugerencia adhirió el camarista Leopoldo Bruglia quien además coincidió con que frente a las medidas pendientes de producción significaría un “riesgo procesal” que el ex vice se encuentre libre, “sumado la compleja situación del imputado por su multiplicidad de causas”, indicó.

Cuando el 3 de noviembre el juez Ariel Lijo detuvo al ex vice y a su amigo, planteó que se debía estar atentos a los “riesgos procesales”, y que no corresponde “limitar el análisis al arraigo o la manera en que los involucrados se comportan formalmente en el proceso penal”, sino también “presumir que los lazos funcionales tejidos al amparo del acuerdo criminal se encuentran aún vigentes y pueden estar siendo utilizados en perjuicio de la investigación penal”.

En el caso de Boudou, el magistrado señaló: “existen relaciones residuales con actores que podrían configurar una vía de colaboración para eludir la actividad jurisdiccional y poder económico para la elusión o la obstaculización del proceso”. Así refiere el juez al cargo que ocupaba en el Estado Nacional Amado Boudou.

Según Lijo, otro motivo de la detención es la “complejidad de la maniobra investigada y su significación económica”, y que el ex vice y su amigo “poseen la información relevante, los contactos y la capacidad de acción con suficiente entidad para evadir el accionar jurisdiccional, dificultar la producción de pruebas y el recupero de los activos por los cuales se los está intimando”.

El ex vicepresidente y su amigo y socio están detenidos en la causa por enriquecimiento ilícito, acusados de asociación ilícita y lavado de dinero. Se encuentran en el Pabellón 6 del Penal de Ezeiza aunque alojados en módulos diferentes, y desde que ingresaron a la cárcel no se vieron allí. Sí lograron hacerlo cuando fueron trasladados para participar de las audiencias del juicio por la compra de la imprenta Ciccone.

 

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