Política

Ni recaudación, ni recortes de nación: el problema de los municipios es la despótica discriminación de Gildo Insfran

Los problemas de los formoseños, los padecimientos eternos de sus localidades y las penurias perpetuas de sus habitantes no son culpa del actual gobierno nacional ni del presidente Mauricio Macri, son las faltas de soluciones de 35 años de gobierno justicialista, del centralismo y la vergonzosa discriminación de recursos a la que Gildo Insfran somete a las Municipales y Comisiones de Fomentos a quienes coparticipa sólo el 8% de la coparticipación federal que puntualmente todos los meses recibe.

En otras provincias más democráticas y con mayor calidad institucional se distribuyen el doble o el triple de lo que se distribuye internamente en Formosa. Gildo Insfrán se queda con el 90% de la coparticipación que le gira a los formoseños el gobierno nacional.

El gobernador Insfran se llena boca hablando de Federalismo y se queda afónico reclamando coparticipación, pero en el manejo interno Formosa “es la provincia más centralista del país en el manejo de los recursos”. Luego de estar 12 años callado y de rodillas, ahora exige a Nación lo que él no redistribuye con los municipios formoseños a quienes tiene sometidos y comiendo de su absoluta discreción y santificada buena voluntad.

“El manejo de los recursos provinciales es absolutamente arbitraria. El gobernador sólo distribuye el 8% a los municipios, 2% a los Concejos Deliberantes y un 2% se lo queda el Gobierno para contingencias, pero la realidad es que los distribuye arbitrariamente.

Los Intendentes más progresistas ya sueñan con un recambio partidario y una renovación en la conducción provincial, para poder modificar la ley provincial 756, y devolverle autonomía, recursos, operatividad y calidad de vida a los pueblos formoseños.

La provincia del Chaco distribuye el 15% de todo lo que recauda, la provincia de Corrientes distribuye 18%, en el Norte Grande (NEA-NOA) es la provincia más federal, Misiones el 17%, Salta el 16,5%, en Formosa sólo el 8%.

Con este sistema despótico, lo que busca el gobernador Insfran es que cada intendente propio o extraño no pueda gobernar sin su bendición y termine siendo rehén de la administración central y de los caprichos del partido de gobierno.

Los jefes comunales de las cuatro localidades más importantes; Clorinda, Formosa, Pirané y El Colorado, que ahora tienen que prestar servicios que antes no tenían, tendrán que ponerse los pantalones largos para resolver en la interna partidaria el yugo que les impone bajo salarios a sus operarios, limita las ejecuciones de obras, condiciona sus administraciones y condena el futuro de la provincia.

Los intendentes que también fueron votados por su pueblo y colaboraron con las reelecciones de Gildo Insfran, tiene las manos atadas y castradas sus iniciativas, las decisiones las siguen tomando arbitrariamente desde el quinto piso.

En Formosa no existe el Federalismo interno, ni la justicia social que pregonan; menos la distribución equitativa de los fondos que recibe el Gobierno provincial. Definitivamente la imposibilidad de ejecutar obras no obedece a recortes de fondos de Nación. TODO LO CONTRARIO.

 

Comments

comments

Comenta aquí