Política

Patota municipal de Celauro y efectivos policiales reprimieron una protesta de clorindenses contra la continuidad de la fase 1 en esa ciudad

Luego de un año de cuarentena y de sufrir 200 días de bloqueo y de ser liberados el martes a las 00 horas por aplicación de un fallo favorable a un recurso interpuesto por Naidenoff, cuando se encendían los festejos por la liberación ciudadana, por la ciudad de Clorinda amaneció el martes con nuevas restricciones impuestas por el gobierno local. El intendente Manuel Celauro, que responde políticamente a Gildo Insfrán.

Efectivamente el decretó municipal que emitió, disponía la vuelta a fase 1 a raíz del “aumento de casos positivos de COVID-19″.

El decreto 513/2021 estableció la suspensión de todas las actividades deportivas, sociales, culturales y religiosas; se limitó la atención al público de los comercios mayoristas hasta las 13 horas y de los supermercados y negocios minoristas hasta las 20. Además, los gastronómicos solo podrán prestar servicios de delivery hasta las 23, sin poder atender al público de manera presencial.

A poco más de un año de decretada la cuarentena a nivel nacional, pese a que prácticamente todo el país se amoldó a la “nueva normalidad”, en Clorinda solo “se autoriza a realizar caminatas” hasta las 18 horas, y se puede andar en bicicleta hasta las 20. El decreto rige desde ayer y hasta el 3 de abril.

La arbitraria decisión del Ejecutivo municipal, impuesta por Gildo Insfran, despertó una vez más el rechazo de la sociedad, sobre todo de comerciantes y gastronómicos a los que se les hace insostenible continuar trabajando frente a estas medidas.

El martes por la noche, los vecinos de Clorinda se movilizaron hacia la casa del jefe comunal para pedirle que de marcha atrás con la determinación de regresar a la fase 1 del aislamiento social. Con cacerolas y pancartas, decenas de personas se manifestaron contra la decisión de Celauro, pero la respuesta fue una vez más la represión y el accionar violento y patoteril su gente y de la policia.

Personal de seguridad y patoteros que custodia el domicilio del intendente peronista, junto a las fuerzas policiales de la provincia se enfrentaron a los vecinos. En las imágenes que filmaron los propios manifestantes -y que se viralizaron en redes sociales- se escuchan gritos, se ven corridas y botellazos. La Policía respondió con disparos de balas de goma.

El nuevo escándalo en la provincia administrada por Insfrán desde hace más de 3 décadas ocurre luego de que la Justicia Federal ordenara liberarla circulación de todas las personas que ingresen o hayan ingreso a la provincia con un test de PCR negativo, eximiéndolos del cumplimiento del aislamiento.

La justicia le dio un plazo al Gobierno para levantar el bloqueo en Clorinda. El municipio limita con Paraguay y desde hace 200 días se encuentra con un vallado en medio de la ruta nacional 11 que impide el paso de ciudadanos, salvo servicios esenciales y personas que deban hacerlo por razones de salud o de fuerza mayor. No solo las autoridades no levantaron el bloqueo, sino que endurecieron las restricciones dentro del municipio.

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