Sin categoría

Real Madrid, la máquina de ganar

Desde la llegada de Zinedine Zidane, la Casa Blanca sumó ocho títulos de diez posibles. Con doblete en Champions y en el Mundial de Clubes.

El festejo de algunos futbolistas del Real Madrid, bajo el cielo de los Emiratos Arabes Unidos, parece protocalar, previsible. No hay desbordes, ni llantos emocionados, ni corridas para todos lados. Es una celebración más. El carácter habitual de las conquistas -parece- les resta entusiasmo al momento de los festejos. Un dato explica a esta costumbre:desde que Zinedine Zidane asumió el 4 de enero de 2016, el equipo de la Casa Blanca ganó ocho de los diez títulos en disputa. Tremendo: dio una vuelta olímpica cada 89 días.

No se trata de una exageración sino de una descripción: es una máquina de ganar.

En ese recorrido victorioso, además, consiguió hitos propios de un equipo que quedará entre los recuerdos preferidos de los que lo vieron y de aquellos que escuchen respecto de su leyenda. Por primera vez en un año calendario, el club más exitoso de todos los tiempos (incluso reconocido por la FIFA como el mejor del Siglo XX) ganó cinco títulos.

Además, la Champions League obtenida frente a la Juventus en Cardiff resultó el primer doblete en la historia de la competición desde el logrado por el Milan, en 1990. Y la consagración en el Zayed Sports, frente a Gremio, significó dos cosas: Real Madrid alcanzó al Barcelona como el más campeón del Mundial de Clubes de la FIFA y como su primer bicampeón.

Se podrán discutir cuestiones del juego en este momento de la campaña. En la Liga, el equipo ofrece grietas y las paga con puntos (está a ocho del líder Barcelona). En las semifinales de Abu Dhabi, ante Al Jazira -campeón local; equipo periférico- sufrió y hasta estuvo en la cornisa de la derrota. Pero no hay caso, incluso sin brindar lo mejor, la impresión es que al final del camino siempre festeja el Real Madrid. Parece un mandato: lleva 17 años sin perder en el encuentro decisivo en el ámbito internacional (la última caída, en la Intercontinental de 2000, ante Boca).

De todos modos, más allá de no brillar, frente a Gremio fue claramente superior. Algunos detalles retratan ese dominio: 20 a 1 fue la diferencia en cuanto a remates al arco; 62% a 38% fueron los datos de posesión entre uno y otro. El equipo de Porto Alegre no mostró nada de todo lo bueno que había ofrecido en Lanús, en la final de la Libertadores, que lo clasificó al Mundial de Clubes.

Queda una impresión, en cualquier caso: el Real Madrid administra su poderío. No se desvive por gustar. Está enfocado en ganar. Ante rivales como los que encontró en Asia, no tuvo dificultades. Habrá que ver en febrero y en marzo -cuando le toque afrontar la serie de octavos de la Champions League contra el PSG- si la máquina de ganar sigue funcionando de idéntico modo.

 

Comments

comments

Comenta aquí