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Docente denunció que hace más de 60 kilómetros para enseñar, trabaja en condiciones inhumanas y hace un año que no cobra su sueldo

Dejé mi casa, mi familia porque los docentes que trabajamos en el interior tenemos que vivir en el lugar

La educadora informó que tiene 2 años trabajando y uno como instructora para la escuela Agrotécnica Nº 11 en la extensión de Solidaridad y Nuevos Asentamientos, de la localidad de Pozo de Maza, y que hace un año no le abonan el sueldo, el ministro de educación está al tanto de esto y prometió que iba a resolver. “Le hicieron renunciar a su cargo prometiéndole un cargo mucho más estable,  por eso renunció a su otro trabajo ya que busca seguridad pues tiene tres hijos que están estudiando”, aseguró.

Estuve en una escuela precaria donde no hay baños, la escuela no tenía nada,  es precario porque es de palos o si no teníamos que dar clases bajo los arboles en el frío

«Yo dejé mi casa, mi familia porque los docentes que trabajamos en el interior tenemos que vivir en el lugar, eso fue lo que dijo el gobernador en una oportunidad  por eso tuve que dejar a mi pequeño que me necesita y puse de mi bolsillo para instalarme en el lugar, hace millones de necesidades, estuve en una escuela precaria donde no hay baños, la escuela no tenía nada, es precario porque es de palos, por esto se lo cuestionó al director ya que estaba haciendo escuelas de palo  en donde todos los docentes participamos ya que o si no, íbamos a dar clase bajo un árbol en el frío», se quejó.

Pasé por todo eso y no cobré un solo peso, dejé mi familia y nunca cobre es una falta de respeto, yo estudié me recibí hace un año de Lic. en Educación, porque me sigo preparando como docente,  no quiero ser mediocre porque quiero que mis alumnos aprendan, quiero que aprendan a reclamar sus derechos lo mismo para mis hijos», manifestó.

Muchos no reclaman por miedo a que después no le den trabajo. Es una injusticia que sucede en Formosa

Seguidamente enunció que realizó los reclamos, si bien en un primer momento al nuevo director por miedo no quería realizarle los certificados de trabajo, porque se le había ordenado a los directores zonales en este caso el señor Naudi, que no hicieran esto ya que lo es la única docente a la que le hicieron esto, pero muchos no reclaman por miedo a que después no le den trabajo,  en su caso tiene propuestas en otra provincia pero no quiere dejar todo e irse solo por una injusticia que sucede en Formosani siquiera puede ir a ver el trámite del reclamo por falta de dinero y tampoco tiene hospedaje en la capital,  siento que lo único que quiere es que se le pague el año que trabajo.

Hay mucho manoseo, muchas irregularidades, mucho miedo

«Son cuestiones políticas tendría que venir alguien a investigar lo que sucede, hay mucho manoseo, no sé cómo explicar lo que sucedió aquí, y por eso me pasó esto como otros docentes, hay muchas irregularidades que no sé ni cómo empezar, hay mucho miedo», explicó.

«También sucedió que el banco me sacaba dinero por suerte se me devolvió mucha gente me escribió agradeciéndome el reclamo, porque nadie lo hace por miedo sé que no soy la única docente a la cual le descuentan, a muchos jubilados y no le dan algún tipo de explicación, yo hago  aproximadamente 60 km de camino de tierra para ir a enseñar, ahora para mantener a mi familia estoy haciendo artesanías porque tengo un telar rústico, de esta forma voy pagando el combustible y el día a día, también mis estudios porque me sigo preparando, todo esto sale de mi bolsillo, me pasó los fines de semana tejiendo porque no cobro, si tengo un accidente nadie se hará cargo pero yo no voy a buscar culpas sino soluciones, porque son ellos lo que pusieron los directores y a quiénes están a cargo, yo solo quiero que me paguen lo que me corresponde por el trabajo que realicé«, agregó.

Mis niños pobrecitos no tienen nada  para comer, no quiero seguir hablando en esto porque me largaría llorar, no puedo dar la clase porque me  preguntan a cada rato sí ya está el cocido

Además señaló que aún no está cobrando la suplencia que realiza actualmente, trabaja  también como maestra de una escuela primaria en la localidad de Vaca Perdida,  por eso debe trabajar los fines de semana haciendo artesanía para sustentar sus gastos, su familia está en Ing. Juárez que están a 40 y 60 km  aproximadamente de los trabajos donde ella concurre a los cuales van en una moto en camino de tierra, sus  hijos también trabajan para que ella pueda costear el hecho de seguir yendo a las escuelas.

Estoy explicando en el pizarrón a los niños de segundo grado y me dicen maestra ¿cocido?, y yo no puedo ayudarlos en nada porque ni siquiera cobro

«Cuando llego a la escuela no podría consumir nada de allí porque mis niños pobrecitos no tienen nada  para comer, no quiero seguir hablando en esto porque me largaría llorar, no puedo dar la clase porque me preguntan a cada rato sí ya está el cocido, yo no podría consumir ni una taza de cocido para sacarles a esos chicos esperan está comida con mucha hambre, se te parte el alma y el corazón con una impotencia porque uno no puede hacer nada, y yo no puedo ayudarlos en nada porque ni siquiera cobro, estoy explicando en el pizarrón a los niños de segundo grado y me dicen maestra ¿cocido?,  son comunidades aborígenes y esto duele, los niñitos van sin medias, les digo qué se consigan y traigan algunos abriguitos, y hay que  decir que esta es una de las escuelas que menos sufre porque hay otras que están peores», contó.

Cuando los chicos me preguntan por la comida no sé qué decirles, la comida no es suficiente,  porque solo le damos a los que están en la escuela pero vienen de otros lados y los tenemos que correr como si fueran animales

«Cuando los chicos me preguntan por la comida no sé qué decirles, la comida no es suficiente,  porque solo le damos a los que están en la escuela pero vienen de otros lados y los tenemos que correr como si fueran animales, y cada vez está peor porque se da muy poca plata los comedores» expresó.

Los niños en las escuelas del interior sufren hambre y frío pero todos hacen oídos sordos ya que a nadie le importa nada

Sosa dijo que  los niños en las escuelas del interior de las comunidades aborígenes sufren hambre y frío pero todos hacen oídos sordos ya que a nadie le importa nada, en su  caso muchas veces se cayó de la moto en el barro quedándose tirada mucho tiempo para poder ir a cumplir con su trabajo, porque le gusta lo que hace y lo elegiría cien vidas más a pesar de todo, porque son los docentes lo que ponen todo para que esto siga funcionando y hay muchos como ella pero no se animan a hablar, y hoy habla por todos,  porque existe una marcha Blanca donde todos se manifestaron para luchar por sus alumnos, por su pueblo.

Para culminar sostuvo que espera que todo se resuelva para bien no solo por ella sino por todos sus colegas que están viviendo la misma situación, porque de la misma manera que esa tiene una asistencia perfecta, nunca puso excusas para faltar porque esa es su responsabilidad exige que cumplan con ella como ella cumplió con el sistema.

 

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