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Sergio Taselli ex dueño de EDEFOR y allegado al ministro Ibañez, fue detenido por el juez Bonadio en la causa de las coimas K

El empresario ex dueño de la empresa de energía eléctrica EDEFOR SA, actual REFSA, hombre ligado al Kirchnerismo, al poder político provincial y particularmente al ministro de Economía, Planificación, Inversiones, Obras y Servicios Públicos, Jorge Ibañez, que está procesado en Formosa por haber transferido al menos 5,4 millones de dólares de la empresa formoseña a cuentas de Suiza y Holanda, figuraba en los cuadernos de la coimas K y está acusado por otros 28 millones de dólares transferidos al Exterior, se presentó espontáneamente ante el Juez Bonadio y quedo detenido.

Taselli que llegó a Formosa de la mano de Ibañez, estuvo a cargo de la Empresa hasta el 2010 pero en Comodoro Py no tuvo tanta suerte como en Formosa, donde existe una causa abierta a cargo del juez Héctor Suhr y un embargo preventivo del Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº 4, de U$D 21.750.000, que no se investigo ni avanzó, pese a que Suiza detectó entre el 2003 y abril de 2009 millonarios depósitos provenientes de Formosa y luego otros por 7,4 millones de dólares desde una cuenta del ABN AMRO BANK a nombre de Taselli a otra cuenta en Holanda. Dos depósitos por 10 millones y 8,6 respectivamente, realizados desde el Royal Bank de Canadá a una cuenta de ese banco en Ginebra, Suiza, a nombre de Taselli. Y finalmente otro depósito de 3 millones de dólares realizados entre dos cuentas a nombre de Taselli en diferentes bancos suizos.

Taselli esta acusado y sin condena en Formosa, por el delito de manejo fraudulento de la ex prestataria del servicio de energía eléctrica en la Provincia, mediante el desvío de millonarias sumas de dinero que, en vez de invertir en obras de energía en territorio provincial, fueron a parar a su patrimonio personal y el de sus cómplices locales.

Las autoridades suizas le pidieron explicaciones a Taselli pero no han obtenido respuesta, por lo menos hasta la fecha en la que el fiscal federal Frederic Schaller firmó el pedido de colaboración enviado a la justicia argentina. En el caso intervienen el juez Torres y el fiscal Carlos Stornelli. Los suizos le piden al juez toda la información  respecto de las causas abiertas contra Taselli por administración fraudulenta. Y todos los datos sobre EDECAT, EDEFOR y la sociedad Old Tenakon que participó en el manejo de EDECAT. En el final del exhorto, se aclara que la pena por lavado de dinero en Suiza es mayor a los tres años.

 

De esta manera la causa de los cuadernos de la coimas K sigue su vertiginoso curso y en las últimas horas se sumó el nombre de otro empresario, Sergio Taselli, quien quedó detenido tras presentarse de forma espontánea ante el juez federal Claudio Bonadio.

Si bien no había sido llamado a indagatoria por el magistrado, sus oficinas habían sido allanadas en los primeros procedimientos ordenados por Bonadio cuando se inició la investigación.

El empresario aparece mencionado por Oscar Centeno en el séptimo cuaderno como «Gabriel Taselli», cuando relató hechos del 2013. Allí, el chofer escribió el 31 de julio a las 13:40: «Los llevo a Baratta y Nelson al Edificio Além (Alem 855). Hablaban de Armando de «Loxon». Estacioné en la cochera que decía Albanesi. Ingresan al edificio por ascensor y vuelven con el bolso lleno de dinero».

Y continúa: «Luego de ahí los llevo hasta Ferrilíneas y pasamos con el auto dos barreras hasta un amarradero de lanchas en un club náutico. Ahí en la playa de auto nos esperaban dos personas. Hablaban de Gabriel Taselli, también de un tal Saggiorato, quienes le dan una caja con dinero pero Baratta se quedó conmigo en el auto y criticaba diciendo que esos dos tipos tenían una pinta de cagadores». 

La trayectoria de Taselli encontró posiblemente su apogeo entre los inicios de la década del 90 y mediados del 2000. Después de gestionar empresas de electricidad y otras relacionadas a la construcción, logró generar la mayor parte de sus ingresos gracias a la producción carbonífera y al transporte.

 

También estos dos campos son los que le provocarían años después sus mayores problemas con la Justicia, tanto a nivel nacional como internacional.

En 1994, Taselli se hizo cargo de la empresa Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, una vez que fue privatizada por el gobierno de Carlos Menem.

Pese a recibir un subsidio anual de USD 25,5 millones por parte del Estado, no sólo no logró cumplir con las inversiones ni el mínimo de producción estipulados, sino que además produjo un vaciamiento total de la empresa, en el que se liquidó el sistema de seguridad, se redujo notablemente la plantilla de operarios y se produjo el traspaso irregular de maquinarias a otras empresas suyas.

Como producto de esa política, en 2004 se produjo una tragedia dentro de una mina: un incendio dejó un saldo de 14 operarios muertos. Según la investigación, el fuego se inició en el rodillo de una cinta transportadora de carbón. El puesto del operario encargado de revisar el buen funcionamiento de ese dispositivo había sido eliminado durante la gestión de Taselli.

Taselli se encuentra ahora a la espera de un juicio oral por «administración fraudulenta y estafa procesal en perjuicio del Estado Nacional en ocasión del vaciamiento del Yacimiento Carbonífero de Río Turbio». El juicio sería llevado adelante por el Tribunal Federal Oral Nº 5, en manos del juez Sergio Torres, y la Fiscalía Nº 7, a cargo de Miguel Osorio.

El otro gran escándalo judicial que involucró a Taselli se debió a su gestión al mando de tres líneas de Trenes Metropolitanos.

Desde finales de los 90, Taselli quedó a cargo de las líneas Roca, San Martín y Belgrano Sur. Sin embargo, las irregularidades e incumplimientos de todo tipo se convirtieron en un común denominador durante toda su gestión. Así, recién en 2007, Néstor Kirchner decidió rescindir el contrato de explotación que tenía con Taselli respecto a los trenes.

En 2011, la Justicia decidió procesarlo por el delito de «administración infiel agravado en perjuicio del Estado» por su labor irregular entre los años 1996 y 2002.

Las fallas de gestión estaban basadas en aspectos como falta de mantenimiento del material rodante y las estaciones, deterioro de coches y vías, falencias en las condiciones de seguridad e inexistencia de estructuras de señalización reglamentarias, entre otros. Se trataba de un manejo irregular de unos 35 millones de pesos. Finalmente, esa causa prescribió.

En 2017, el gobierno de Cambiemos le reclamó una deuda por daños y perjuicios por incumplimientos contractuales que ascendería a los 4 mil millones de pesos. 

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